- En 2015 China se propuso competir en 13 tecnologías estratégicas. Ya lidera en 5 y es competitiva en 7
- Una de sus mayores fortalezas es su ecosistema tecnológico e industrial superpuesto
China desea no ser la fábrica del mundo. En realidad, debe dejar de serlo. El conflicto que mantiene con Estados Unidos por alcanzar la supremacía global exige que la nación de Xi Jinping se establezca como el principal ofertante de servicios y bienes de alto valor.
Esta situación le daría la oportunidad de competir en igualdad de condiciones con el país gobernado por Donald Trump, lo cual era inconcebible hace solo diez años. Sin embargo, China está trabajando en eso. Y está en el camino correcto.
El presidente chino puso la primera piedra en 2015. Ese año, Xi Jinping proclamó la implementación de una estrategia denominada plan «Hecho en China 2025», cuyo objetivo era situar a China como líder global en 13 tecnologías clave.
Diez años más tarde dirige en cinco de ellas: drones, paneles solares, grafeno, trenes de alta velocidad y autos eléctricos/baterías de litio (las dos últimas están relacionadas). Y también es competitiva en otras siete, destacando especialmente en semiconductores, robots e inteligencia artificial (IA).
Este es el secreto conocido de China: la superposición industrial y tecnológica.
Las sanciones impuestas por EEUU y sus aliados en los últimos tres años han forzado a China a destinar una gran cantidad de recursos para lograr la independencia de su industria tecnológica respecto a los países extranjeros.
De lo contrario, estaría destinada al estancamiento. En este contexto, es fundamental que no ignoren que las restricciones de EEUU, Países Bajos o Japón, entre otros, limitan a las instituciones de investigación y empresas chinas el acceso a los equipos de litografía más sofisticados y a los chips de última generación.
Con Informacion de XATAKA
