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El escritor de la leyenda venezolana «El Silbón» falleció a los 84 años

Redacción Batalladeideas
6 Min Read

El renombrado artista de Guanarito, Dámaso Delgado, creador de la famosa leyenda «El Silbón», falleció a los 84 años de edad este sábado 18 de enero, dejando una huella indeleble en la cultura de la provincia de Portuguesa.

En 1966, el autor, músico y poeta, compuso esta obra literaria. Esta lo impulsó a nivel nacional, debido a que es una de las piezas más reconocidas que integra el llano venezolano. En ella eterniza el relato del espíritu angustiado de un joven que asesinó a su padre. Es condenado a andar sin descanso por las planicies con un saco a cuestas, donde lleva los huesos de su víctima.

De acuerdo con la tradición oral, es el espíritu de un hombre de gran altura y atuendo deteriorado, que emite silbidos inquietantes al aire. Ataca a los hombres parranderos en la penumbra de la sabana.

Además, los medios locales indican que Delgado se enfocó en transmitir el mensaje de Jesucristo como pastor mediante el evangelio, a pesar de su reconocimiento como artista. Además, fue reconocido por el Gobierno regional y ascendido a la categoría de patrimonio cultural vivo del estado de Portugal.

Ciudadano ilustre por la Cámara Municipal de Guanare

Además, fue declarado hijo predilecto por la Cámara Municipal de Guanarito, ciudadano ilustre por la Cámara Municipal de Guanare. También condecorado con la Orden Juan Fernández de León, en su primera clase.

«Si escuchas cerca los silbidos, el Silbón está lejos y no hay peligro; si los escuchas lejos, no tienes escapatoria, el Silbón está cerca y corres peligro»

En los Llanos Orientales, hace muchos años, vivía un joven al que apodaban El Silbón porque silbaba y silbaba todo el día mientras caminaba e iba de cantina en cantina desperdiciando su tiempo. Este joven era malcriado, mimado y consentido por su familia, hasta el punto que todo capricho que quería, se lo cumplían.

La leyenda

Un día, enfadado porque no le gustó la comida que sirvieron en la mesa, obligó a su padre a buscar un venado y cazarlo para sacarle las vísceras y cocinarlas. Su padre se fue en busca de este, pero tras un largo día de caza no encontró nada. Llegó a la casa con las manos vacías.

El joven Silbón al ver que su padre no le cumplió su capricho, en un momento de ira y bajo los efectos del alcohol, golpeó brutalmente a su progenitor. Luego tomó su escopeta y sin medir las consecuencias de sus actos. Lo mató de un tiro en la cabeza, con un cuchillo le saco las vísceras y entrañas. Las empacó en un pedazo de camisa y las llevó a su casa.

Al llegar a su casa, entregó las asaduras a su abuela para que las preparara; ella le preguntó que de dónde las había sacado, y este sin remordimiento alguno respondió: «El inepto de mi padre no logró, ¡hic!, cazar al venado, así que yo le arranqué sus vísceras para saciar mi hambre, ¡hic!.

Su familia, abrumada ante tan aterradora noticia, lo ató a un árbol y lo torturó con latigazos en reprimenda por sus malévolos actos, aplicándole sal y ají picante en sus heridas para que su dolor fuera aún más desesperante.

«Tendrás que vagar por la llanura»

Posteriormente, fue exiliado y su abuela lo maldijo condenándolo a vivir vagando por la llanura: «Maldito serás para toda la eternidad, tendrás que vagar por la llanura cargando los huesos de tu padre en tu espalda y el perro tureco te irá mordiendo los talones a donde quiera que vayas»

Desde ese momento, el Silbón se convirtió en un alma errante que murió en soledad. Muchos de los llaneros que lo han visto dicen que es un temible espanto de seis metros que camina mientras emite su escalofriante silbido.

Los huesos de su desafortunado padre

Lleva en su espalda, dentro de un saco viejo y harapiento, los huesos de su desafortunado padre. Mientras busca en las noches a borrachos y mujeriegos para succionarles el ombligo e ingerir el licor que estos hayan bebido.

Cuenta la leyenda también que suele escoger una casa y sentarse en la esquina de la misma a contar los huesos de su saco mientras entona su silbido. si varios miembros de la casa logran escucharlo no pasa nada, pero si no lo oyen, una de las personas de ese hogar amanece muerta.

Con la información de ACN.

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