Nueva York, 2 agosto (batalladeideas.com).- El desarrollo de El Niño en el océano Pacífico está provocando una disminución significativa en la actividad ciclónica del Atlántico en la temporada de huracanes 2026, según informes de agencias meteorológicas internacionales y entidades de seguimiento climático.
El fenómeno impacta sobre todo a naciones caribeñas, Estados Unidos y regiones costeras del Atlántico, en un escenario donde, a dos meses de empezar la temporada, únicamente se han documentado dos tormentas con nombre, en junio y julio.
La disminución de actividad es importante ya que coincide con la época en la que, históricamente, se anticipa un aumento notable de ciclones en la zona.
Según información divulgada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE. UU., el progreso de El Niño está restringiendo el desarrollo de sistemas tropicales, mientras que factores como vientos adversos, polvo del Sahara y temperaturas oceánicas irregulares impiden la formación de tormentas.
La previsión oficial de la NOAA para 2026 señala una temporada inferior a lo habitual, con un 55% de probabilidades de que el total de tormentas y huracanes esté por debajo del promedio de las últimas tres décadas.
Este panorama fue validado por el reporte estacional del Centro de Predicción Climática de la NOAA, que señaló la influencia directa del evento en la disminución de la actividad ciclónica.
La tendencia vigente se presenta tras múltiples temporadas con actividad por encima de la media, de acuerdo con análisis de la NOAA y el Centro de Predicción Climática.
Durante años influenciados por El Niño, la cuenca del Atlántico suele tener menos ciclones a causa de la modificación de los vientos en la parte alta, mientras que el Pacífico ve un incremento de tormentas.
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