El papa León XIV aseguró que “las comunidades cristianas humildes y oprimidas, los portadores de ternura y perdón en áreas de conflicto, los promotores de paz y los creadores de lazos en un mundo fragmentado son la alegría de la Iglesia”, durante la homilía de la misa que ofició este viernes en Castel Gandolfo, donde se halla por un nuevo periodo vacacional.
El pontífice estadounidense llevó a cabo una misa por la festividad de la Asunción en la parroquia de San Tommaso da Villanova, situada en el palacio pontificio de Castel Galdolfo, y luego pronunciará el ángelus en la plaza de la Libertad de la localidad, un destino vacacional de los papas, aunque Francisco no ha estado allí.
Incluyó en su homilía que estos agentes de paz y constructores de puentes, “muchos de ellos son mujeres, como la anciana Isabel y la joven María; mujeres pascuales, mensajeras de la resurrección. “¡Permitámonos ser influenciados por sus relatos!”.
A los creyentes les pidió que no temieran seguir a Cristo. «Con frecuencia puede parecer arriesgado, temerario.» ¿Cuántas voces permanecen susurrándonos: “¿Quién te obliga a hacerlo? ¡Suelta eso! “Reflexiona sobre tus propios intereses”. “Son ecos de muerte”, añadió.
El papa arribó este miércoles a Castel Gandolfo, en las proximidades de Roma, para pasar unos días de descanso hasta el 19 de agosto y encontrar refugio en el lugar donde ya se había refugiado en julio del intenso calor de la ciudad, además de participar en algunos eventos en la localidad, como un almuerzo con un centenar de personas necesitadas.
Con Información de EL ARAGUEÑO.
