Beijing, 9 agosto, (batalladeideas.com).- Un análisis llevado a cabo en la provincia central china de Sichuan ha encontrado una posible conexión entre el consumo regular de alimentos picantes y una reducción en la frecuencia de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.
El estudio, recientemente divulgado en la revista Chinese Journal of Epidemiology, examinó durante 21 años información de más de 50.000 residentes del municipio de Pengzhou, en Sichuan, una provincia china famosa por su culinaria abundante en chiles, informa la nota de EFE.
El grupo de investigación, formado por especialistas del Colegio Médico de Chengdu, capital de la provincia, y diversos centros de prevención de enfermedades locales, comenzó con encuestas iniciadas en 2004 y analizó elementos como la frecuencia de ingesta de guindilla, el nivel de picante preferido, las maneras comunes de consumo y la edad en que se empezó a incluir el picante de forma habitual en la dieta.
El estudio indica que las personas que ingieren picante seis o siete veces a la semana tienen un 11 % menos de probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares en comparación con aquellos que lo consumen raramente.
Los datos indican, además, una disminución del 14 % en la probabilidad de sufrir cardiopatías isquémicas, un 12 % menos de riesgo de enfermedades cerebrovasculares y un 15 % menor en el caso de ictus isquémicos.
En relación con el grado de picante, las personas que prefieren un sabor medianamente picante tendrían, de acuerdo con el análisis, un 14 % menos de probabilidad de sufrir estas enfermedades, en comparación con el 9 % de los amantes del picante fuerte y el 7 % de los que prefieren sabores suaves.
Los investigadores señalaron que aún no se han determinado de manera clara los mecanismos que explican estas asociaciones, en parte debido a la escasez de información sobre las cantidades precisas consumidas, la frecuencia diaria o la tolerancia personal al picante.

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