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El tabaquismo pasivo durante la infancia deja huella en el ADN de los niños.

Redacción Batalladeideas
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Barcelona- España, 12 feb (batalladeideas.com).- El consumo de tabaco en forma pasiva en la infancia afecta el ADN de los niños, lo que ayuda a entender los efectos negativos en la salud, de acuerdo con un estudio que abarca información de ocho naciones europeas (España, Francia, Grecia, Lituania, Noruega, Países Bajos, el Reino Unido y Suecia).

Esta es la conclusión central del estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en España, que ha sido divulgado en la revista Environment International.

Los investigadores del estudio destacan en sus conclusiones la importancia de disminuir la exposición al humo de tabaco, sobre todo en ambientes infantiles.

En particular, alertan que «la exposición después del nacimiento al humo del tabaco modifica la metilación del ADN, lo que podría ayudar a entender los efectos negativos en la salud».

Asimismo, afirman que los niños que están expuestos al humo del tabaco en casa tienen mayor tendencia a presentar ciertos cambios en el epigenoma, los cuales pueden modificar la forma en que se expresan los genes.

Los investigadores de ISGlobal sostienen que esas alteraciones epigenéticas podrían afectar el desarrollo de enfermedades en el futuro.

El ADN funciona como un manual de instrucciones para el organismo.

El ADN actúa como un «manual de instrucciones» para el organismo, y sin alterar el contenido del «manual» (o sea, la secuencia genética), el humo del tabaco puede dejar «huellas» en algunas páginas.

Esas «marcas» pueden influir en cómo se interpretan estas instrucciones, y una de estas «marcas», la metilación del ADN, es uno de los mecanismos epigenéticos más importantes que encienden o apagan la expresión de los genes.

A pesar de que se conocía desde hace tiempo que el tabaquismo materno durante el embarazo impacta el epigenoma, este estudio es de los primeros en evidenciar cómo la exposición pasiva al humo del tabaco en la niñez puede resultar perjudicial.

La investigación ha incorporado información de 2.695 menores de ocho países europeos (España, Francia, Grecia, Lituania, Noruega, Países Bajos, el Reino Unido y Suecia), con edades entre 7 y 10 años que participaron voluntariamente en seis cohortes del Consorcio sobre Epigenética en el Embarazo y la Infancia (PACE, en inglés).

A partir de muestras de sangre de los participantes, el equipo de investigación analizó el grado de metilación en lugares específicos del ADN a lo largo del genoma y lo relacionó con la cantidad de fumadores en el hogar (0, 1 o 2 o más).

Se encontraron alteraciones en la metilación del ADN en 11 áreas (denominadas CpGs) vinculadas a la exposición al humo del tabaco, y la mayor parte de estas áreas también ha sido asociada en investigaciones anteriores con la exposición directa al tabaco en individuos fumadores o durante el embarazo.

Asimismo, seis de ellas están relacionadas con enfermedades como el asma o el cáncer, para las cuales el tabaco representa un factor de riesgo.

De acuerdo con Marta Cosin-Tomàs, investigadora de ISGlobal y autora principal del estudio, la investigación realizada evidencia que «el tabaquismo pasivo en la infancia marca un impacto a nivel molecular, pudiendo alterar la expresión de genes que afectan la predisposición a enfermedades en la adultez».

Con Informacion de AGENCIA EFE

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