Su ingesta proporciona grandes ventajas para la salud, tales como contribuir a controlar los niveles de glucosa en la sangre.
La papa es una comida que incluye agua, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y almidón. Este último es un polvo blanco e insípido que representa la fuente energética principal de la papa.
A pesar de que su consumo brinda importantes beneficios para la salud, tales como regular los niveles de glucosa en la sangre, potenciar la digestión y hasta robustecer el sistema inmunológico, numerosas personas aconsejan eliminar este polvo de la papa, ya que contribuye a disminuir calorías o a hacerlas más crujientes.
¿Cómo se extrae el almidón de los papa?
Para retirar el almidón de este tubérculo, es necesario lavarlo, pelarlo y ponerlo en agua fría durante una o dos horas. Conforme pasa el tiempo, el agua se tornará casi blanca, debido al almidón que libera la papa.
Incluso, existen individuos que prefieren dejarlas en remojo durante toda la noche y luego se enjuaga con mucha agua antes de cocinarlas para eliminar el almidón que se ha evaporado.
¿Debo retirarle o no el almidón?
Como señalamos, uno de los motivos principales para eliminar el almidón es la oportunidad de disminuir las calorías para poder degustar unas patatas sin sentir remordimiento.
Un segundo motivo es para obtener un sabor y textura de las patatas fritas, al mejor estilo de las que se comercializan en una reconocida franquicia de comida rápida.
No obstante, los especialistas indican que la ingesta de almidón resistente favorece la salud intestinal al nutrir a las bacterias «benéficas» que habitan en el intestino grueso, disminuye la sensibilidad a la insulina y la probabilidad de padecer enfermedades como el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y el Alzheimer; además, reduce los niveles de glucosa y colesterol en la sangre.
Con la información de 2001 Live.
