Moscú, 10 agosto, (batalladeideas.com).- El 30 de julio, uno de los sismos más potentes jamás documentados estremeció la zona costera de la península de Kamchatka, en el extremo oriente de Rusia. En pocos minutos, se lanzaron alertas de tsunami en Rusia, gran parte de Asia y a lo largo del Pacífico en Hawái, Nueva Zelanda y California.
Sin embargo, esta no fue la primera ocasión en que un gran tsunami azotó Kamchatka. En 1952, un sismo aún más fuerte impactó la misma falla geológica, pero se mantuvo en secreto ante el mundo.
Kamchatka está acostumbrada a la actividad sísmica, con un gran sismo ocurrido tan recientemente como en 2020 (el cuarto más fuerte en el mundo ese año). No obstante, únicamente los terremotos más potentes pueden causar tsunamis devastadores y activar alertas por todo el Pacífico, tal como sucedió el miércoles.
En un límite de placas, donde chocan dos fragmentos de la corteza terrestre, estos poderosos terremotos tienden a suceder en intervalos de tiempo regulares denominados «ciclos sísmicos». En ciertos lugares, estos ciclos son prolongados: en el límite de Cascadia, frente a la costa del Pacífico, en América del Norte, por ejemplo, el más reciente gran terremoto que provocó tsunamis ocurrió en 1700.
No obstante, las placas se desplazan mucho más velozmente cerca de Kamchatka (aproximadamente 8 centímetros anuales), y el ciclo es considerablemente más breve. Importantes tsunamis se originaron a partir de terremotos en 1737, 1841, 1952… y ahora 2025 representa una continuación de ese patrón
BBC NEWS MUNDO/BDI
