La fotografía del empresario en su visita al complejo presidencial, acompañado por el presidente Donald Trump, provocó respuestas inmediatas en redes sociales y coincidió con la difusión de un artículo periodístico.
Elon Musk impactó el viernes al presentarse con un notable moretón en el ojo durante una visita oficial a la Casa Blanca, donde estuvo junto al presidente Donald Trump. La situación no pasó inadvertida: el CEO de Tesla y SpaceX presentaba una herida en la región orbital izquierda mientras caminaba junto al presidente para conmemorar el final de su función como colaborador especial del gobierno.
La justificación de Musk frente a la clara lesión no se hizo esperar, y en lugar de optar por el dramatismo, utilizó un tono cercano que enseguida atrajo la atención de la prensa y las plataformas sociales. De acuerdo con lo que él mismo dice, el culpable fue su hijo de cinco años, X Æ A-Xii, a quien llama simplemente “X”.
—Estábamos jugando, le comenté que podía pegarme en la cara y lo hizo —narró Musk con una sonrisa contenida—. Parece que hasta un niño de cinco años puede lograr esto.
Una retirada oficial del gobierno, pero con apoyo constante para Trump.

La llegada de Elon Musk al complejo presidencial tenía un propósito definido: oficializar la terminación de su papel como colaborador especial del gobierno. No obstante, tanto él como Donald Trump afirmaron que el empresario sudafricano continuará trabajando como consultor externo en asuntos de tecnología y política industrial.
Mientras los dos caminaban juntos ante las cámaras, Trump pareció asombrado al descubrir la procedencia del golpe.
No me había dado cuenta —comentó el presidente, echando una rápida mirada al rostro de Musk—. ¿Fue tu hijo el que hizo eso?
El evento ocurrió apenas un día después de que Musk apareciera en un video promocional de SpaceX donde también se podía ver la lesión.
Con Informacion de INFOBAE.
