La situación de seguridad en Norte de Santander, y en particular en el Catatumbo, se ha convertido en una preocupación de proporciones alarmantes. Las cifras del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y las autoridades locales son un reflejo de la crisis humanitaria que atraviesa esta región fronteriza, que durante décadas ha sido azotada por la violencia, el narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales.
Según el CICR, en su más reciente balance, más de 1.250 personas fueron desplazadas de forma masiva, mientras que los desplazamientos individuales alcanzaron los 10.220 casos en el departamento durante el 2023. Además, Norte de Santander ocupa la cuarta posición en casos de desaparición, con 16 confirmados. Estas cifras son un testimonio del impacto devastador que tiene el conflicto armado.
ELN niega participación en triple homicidio en el Catatumbo y señala a disidencias de las FARC dejamos el comunicado:

COMUNICADO DEL ELN
Nuestro efusivo y fraterno abrazo para el valiente pueblo del Catatumbo y el Nororiente Colombiano territorio de lucha y resistencias.
La masacre de la familia López Durán el pasado 15 de enero en la vereda La Valera Municipio de Tibú, Norte de Santander, se convierte por sus características en un crimen repudiable cometido por miembros activos del denominado Frente 33 de las ex-Farc, para luego endilgar el hecho al ELN. Delitos de esta naturaleza traen a la memoria sucesos que en el pasado marcaron la historia de estos territorios.
En una sucesión de hechos, la ex-Farc desde tiempo atrás viene adelantando acciones contra la población civil, las comunidades organizadas y el ELN, quienes abiertamente le brindamos apoyo para su reactivación en la región, pero que pasados los años, no lograron recomponerse como insurgencia, y hoy se convierten en una amenaza para el territorio.
El Frente de Guerra Nororiental no podía dejar pasar desapercibido crímenes como los cometidos contra Miguel Ángel, su esposa y su Bebé de nueve meses, que se suman a incontables hechos de agresión contra la población y el ELN. Miguel solo prestaba servicios de orden humanitario y social desde su negocio de funeraria. Crimen que el Gobierno y sus Fuerzas Militares pretenden dejar en la impunidad, y ahora protegen a los responsables.
La región del Catatumbo conoce bien que habíamos advertido, que si el Frente 33 de la ex-Farc continuaba atentando contra la población e incumpliendo compromisos no quedaba otra salida que la confrontación armada como efectivamente se viene desarrollando.
Las constantes y reiteradas amenazas y sentencias temerarias de Alias «Richard» contra el ELN y las comunidades presagiaba la apertura de un conflicto que no inició el ELN.
El pueblo del Catatumbo es digno y por tanto meritorio de respecto.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… liberación o muerte!
Frente de Guerra Nororiental
Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez
Ejército de Liberación Nacional de Colombia.
Montañas del Nororiente.
Enero 17 del 2025
