En un año complicado para Tesla, Musk distrae la atención de la disminución en ventas y márgenes con promesas visionarias que evocan fracasos pasados.
Tesla ha finalizado 2024 con una reducción del 71% en sus ganancias, alcanzando los 2.300 millones de dólares, mientras que los ingresos solamente aumentaron un 2%. La compañía ha experimentado su primer descenso histórico en la entrega de automóviles, algo que ya anticipamos.
Por qué es fundamental. La situación no podría ser más decisiva. Tesla se encuentra ante una tormenta ideal:
Creciente competencia china, liderada por BYD.
Conflicto de precios a nivel mundial.
Saturación del mercado de lujo.
Terminación de las subvenciones estatales.
La reacción de Musk ha sido significativa: reducciones de precios que han afectado los márgenes hasta alcanzar niveles preocupantes.
Entre los renglones. Musk parece estar repitiendo su estrategia habitual: ante resultados insatisfactorios, promete innovaciones tecnológicas que desvían la atención de los problemas esenciales del negocio.
En esta ocasión, la inversión es doble: vehículos autónomos y robots con forma humana.
Claro, sin embargo. La relación de Musk con Trump ha elevado el precio de las acciones en más de un 100% en el último año, desafiando toda racionalidad financiera. Los inversionistas parecen confiar más en el poder político de Musk que en los aspectos fundamentales de Tesla.
Con Información de XATAKA MOVILIDAD
