Una jueza federal en EE. UU. decidió que el Gobierno de Donald Trump, quien convirtió las deportaciones masivas en una de sus promesas electorales, actuó ilegalmente al deportar a un salvadoreño, en el contexto de una polémica deportación rápida que también impacta a más de doscientos venezolanos, al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, y pidió su retorno a Estados Unidos.
La administración de Donald Trump tiene hasta la medianoche del lunes para repatriar a Kilmer Armado Abrego-García, de acuerdo con lo que decidió la jueza Paula Xinis, en un tribunal de Maryland.
La magistrada consideró que Abrego-García posee el derecho a un «proceso justo de acuerdo con la Constitución y las leyes de inmigración aplicables» en Estados Unidos. A su juicio, «su estancia en El Salvador, por motivos evidentes, representa un perjuicio irreversible».
Los letrados del inmigrante salvadoreño de 29 años interpusieron una demanda contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), argumentando que Abrego-García contaba con una protección judicial y no debía ser enviado a El Salvador, donde su vida está en riesgo.
No obstante, fue deportado «debido a un error administrativo», como reconocieron los directivos de ICE en ese momento y, posteriormente, la portavoz de la Casa Blanca, aunque argumentando que ya no era posible su retorno. No obstante, la jueza Xinis afirmó que el traslado de Abrego-García a El Salvador fue «ilegal» y dispuso su retorno.
Con Información de NOTICIA AL MINUTO.
