El objeto fue dejado en el parque central de Río Iró, a pesar de ser un sitio frecuentado por los niños del municipio.
Desde el 25 de enero, en el parque central del municipio de Río Iró, en la parte oriental del departamento del Chocó, sigue activo un explosivo que colocó el ELN, luego de un ataque armado que dejó muerto al patrullero de la Policía Yeison Yair Parra.
El objeto fue dejado en el parque central de la comunidad, sin considerar que era un área de recreo para los niños, quienes ahora no pueden acercarse debido a la amenaza del artefacto, reportó el diario regional Chocó 7 Días.

Exactamente, al llegar al sitio para trasladar el artefacto, que cuenta con insignias del grupo armado organizado, fue en ese momento cuando falleció el soldado, tras ser atacado por un francotirador; desde entonces, el cuerpo permanece en el lugar, recordaron en el periódico chocoano.
El alcalde de la municipalidad, Wilber Sánchez, pidió ayuda a las autoridades para eliminar esa amenaza que afecta a todos los residentes.
«Contamos con ese material y es necesario deshacerse de él de una vez por todas», declaró en el noticiero de televisión Noticias RCN.
Añadieron que frente a la grave crisis que se presenta en esa zona del Pacífico colombiano, donde el ELN libra otra lucha contra el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), más conocido como Clan del Golfo, la población salió a las calles demandando que esos grupos armados organizados cesen sus ataques contra los civiles, quienes además continúan siendo forzadamente confinados.

«Las personas temen salir, ya que un hombre falleció en una mina antipersona en diciembre.» «Por esa razón, nosotros estamos encerrados y no salimos del pueblo», indicó un líder comunitario en el sitio web de noticias La Silla Vacía.
Mientras tanto, en Chocó 7 Días, otro líder social afirmó que en 2024 sufrieron varios ataques contra los uniformados, causando que el miedo se apoderara del municipio.
«En el año pasado, el municipio ha experimentado cuatro ataques contra la Policía.» Los agentes de policía se mantienen constantemente en sus cuarteles. Nos sentimos desamparados por el Gobierno Nacional. «Estamos encerrados, temerosos, con gran inquietud,» afirmó.
Incluso enfrentan dificultades con el agua, dado que los insurgentes permanecen en la área del río que les provee, y temen lastimarse al ir en busca del recurso.

“En ocasiones no reparamos la bocatoma del acueducto y optamos por quedarnos sin agua porque está ubicada en la zona norte de Santa Rita, el área donde permanecen guerrilleros del ELN”, señaló.
Con Información de INFOBAE.
