Nueva York, 18 julio (batalladeideas.com).- Muchos interpretan el «hydration break» como una oportunidad de incrementar los ingresos publicitarios durante las interrupciones del juego. Sin embargo, el organismo sostiene que es para cuidar de los jugadores.
Las pausas de hidratación obligatorias instauradas en el Mundial 2026 generaron controversia y la FIFA reconsiderará si continuará con este formato en ediciones venideras, admitió este sábado Arsene Wenger, responsable de Desarrollo Global del Fútbol de la entidad.
Wenger reconoció, en una rueda de prensa antes de la final del domingo entre Argentina y España, que la decisión no fue recibida de manera unánime. «A veces a las personas no les agradaron y es necesario evaluar, tras el Mundial, cuál fue su efecto», declaró.
Para este Mundial, la FIFA determinó pausas de hidratación de tres minutos en el ecuador de cada tiempo en todos los juegos, sin importar las condiciones climáticas, incluso en partidos jugados con temperaturas templadas o en recintos cubiertos.
La entidad fundamentó su decisión como un paso para salvaguardar el bienestar de los jugadores, aunque ciertos detractores la vieron como una ocasión para aumentar los ingresos por publicidad durante las pausas del partido.
«No consideré que los resultados se alteraran, pero nuestra misión es atender a quienes disfrutan del fútbol y realizaremos análisis posteriormente», añadió el exentrenador del Arsenal.
«En varios encuentros, sobre todo en los recintos techados, la afición no estaba conforme con ello, pero antes de que comenzara el torneo se determinó que se implementaría en todos los partidos», explicó.
Al inicio del torneo, el entrenador español, Luis de la Fuente, apoyó las pausas para hidratarse y subrayó la relevancia de cuidar a los deportistas en una competición que se lleva a cabo a menudo en altas temperaturas.
«Es complicado mantener ese grado de esfuerzo físico por largos periodos y pienso que esas pausas brindan un corto momento para recuperarse y continuar compitiendo al máximo nivel», afirmó.
Wenger también apoyó la expansión del Mundial de 32 a 48 equipos y afirmó que el nuevo formato fue una buena decisión.
GLOBOVISION/BDI
