Ciudad de México, 9 agosto, (batalladeideas.com).- Las acciones preventivas y de respuesta al brote del gusano barrenador en los corrales de engorde en México tendrán un costo para los ganaderos de aproximadamente cuatrocientos millones de dólares al finalizar el año, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Productores de Carne (Ameg).
Este gasto adicional, únicamente por la atención a este nuevo brote, se añade a los treinta millones de dólares que el sector ganadero mexicano pierde cada mes debido al cierre de la frontera norte de México para la exportación de ganado vivo a Estados Unidos.
La acción tomada por EE.UU. en los últimos dos meses se debe a la identificación del gusano barrenador en áreas del sur de México, una plaga que el propio sector afirma haber controlado mediante protocolos sanitarios aumentados, inspecciones individuales, trazabilidad genética y una colaboración estrecha con el regulador Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Enrique López, director de la Ameg, informó -en una rueda de prensa este miércoles- que los ganaderos enfrentan un gasto adicional de 122.000 pesos (aproximadamente 6.552 dólares) por cada jaula de engorde, que alberga en promedio 75 cabezas de ganado en pie, lo que implica un costo por cada animal de 1.600 pesos (casi 85,93 dólares).
López explicó que los 1.600 pesos por cada animal debido a la sobrerregulación por la plaga se contabilizan desde su origen hasta bajarlos en un punto de control, “uno por uno para su verificación”.
Asimismo, la organización calcula gastos relacionados con los sanitarios, atención veterinaria, medicamentos, el costo de transporte de la jaula para revisión, la movilización, la documentación, los alimentos, así como la merma que afecta al ganado, que se traduce en pérdidas por no poder exportar.
«Estamos en consonancia, ya que colaboramos y asumimos ese gasto», declaró López.
EL ARAGUEÑO/BDI
