Hong Kong aumentará en los próximos años su red de videovigilancia mediante la instalación de 60.000 cámaras en toda la región, una expansión que se incluye en el programa policial ‘SmartView’ y que ha provocado preocupaciones tanto dentro como fuera del centro financiero asiático debido a sus efectos en la privacidad.
El plan incluye la incorporación de 20.000 dispositivos cada año hasta 2028 en zonas identificadas como de alta criminalidad o con gran afluencia de público. De acuerdo a información oficial proporcionada por el Consejo Legislativo, hasta el 31 de agosto se habían colocado 3.985 cámaras y se habían incorporado otras 4.835 de diferentes entidades gubernamentales.
Sin embargo, la iniciativa no ha logrado acallar las críticas de grupos de derechos humanos y analistas internacionales, quienes ven en esta medida un paralelismo con los sistemas de vigilancia omnipresentes que funcionan en China continental.
Las autoridades respaldan el proyecto como un recurso esencial para asegurar la seguridad en la ciudad, que se encuentra de manera habitual entre las más seguras del planeta. La Policía asegura que las cámaras potenciarán la reacción ante delitos y facilitarán una gestión más eficaz en eventos masivos o situaciones de emergencia.
Chris Tang explicó que la inteligencia artificial se emplea ya en dispositivos policiales para controlar multitudes y leer placas de vehículos. A pesar de considerar “inevitable” su futura implementación para identificar individuos, destacó que eso necesitaría bases de datos concretas y sistemas de actualización en análisis.
En mayo, la Policía lanzó un proyecto piloto que incluye a 700 agentes y 30 drones para la vigilancia en áreas fronterizas. Los aparatos, dotados de visión nocturna y transmisión en tiempo real, operan a 60 metros de altura y disminuyen el tiempo de patrullaje común de una hora a 15 o 20 minutos.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
