Barcelona .- Un estudio ha identificado cinco moléculas de microARN presentes en sangre que predicen cómo será la recuperación de los pacientes que han sufrido un ictus isquémico, lo que abre la puerta a futuros tratamientos que regulen estas moléculas.
El ictus isquémico, causado por un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro, es la principal causa de discapacidad en adultos y la segunda causa de muerte en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
El nuevo trabajo, elaborado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar, ha detectado la relación entre un peor pronóstico de los pacientes y tener altos niveles en sangre de cinco microARNs, partículas que modulan la activación y desactivación de ciertos genes.
El descubrimiento abre la puerta a nuevos tratamientos
Este descubrimiento, publicado en la revista Neurology, abre las puertas a nuevos tratamientos que regulen estas moléculas para mejorar procesos clave en la recuperación, como la neurogénesis (generación de nuevas células cerebrales) y la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos), según el coordinador del grupo de investigación neurovascular del Hospital del Mar, el doctor Jordi
Con Informacionde AGENCIA EFE
