Aviones de combate israelíes llevaron a cabo bombardeos en instalaciones nucleares y militares en Teherán la noche del miércoles, golpeando lugares de fabricación de centrifugadoras de uranio, mientras que Irán contestó con un ataque limitado de misiles.
Las autoridades de Irán advirtieron que cualquier acción militar de EE. UU. podría provocar una “guerra total” en la zona.
El ayatolá Ali Khamenei desestimó las exigencias de “rendición incondicional” del presidente Donald Trump (“Irán jamás se rendirá”, afirmó) y advirtió que la intervención militar de Washington provocaría “daños irreparables”. Trump ha elevado su discurso y enviado más cazas a la zona, sosteniendo que busca algo “mucho más grande” que un cese al fuego.
Los bombardeos israelíes han dejado al menos 585 fallecidos, entre ellos 239 civiles, según organizaciones de derechos humanos, mientras que las respuestas de Irán han provocado al menos 24 muertes en Israel. Las tiendas están cerradas en toda Teherán mientras los habitantes forman filas para conseguir gasolina y congestiona las vías que salen de la capital.
Israel defiende su campaña como una acción preventiva para impedir que Irán desarrolle capacidades nucleares bélicas.
Con Informacion de NOTITARDE.
