Washington, 15 feb (batalladeideas.com).- El juez del Distrito de Columbia, Amir Alí, firmo una decisión que impide temporalmente la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para congelar la asistencia que este país proporciona al exterior a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid).
De esta manera, el juez respondió a una solicitud hecha por dos entidades de salud que reciben apoyo del gobierno de EEUU para financiar iniciativas en el extranjero; lo que implica que por ahora no se puede interrumpir o anular la asistencia exterior que ya había sido autorizada antes de que Trump tomara el cargo.
La administración Trump dispuso una pausa de tres meses en casi toda la asistencia exterior para el desarrollo mientras se lleva a cabo una revisión para determinar qué se alinea con la política del presidente de “Estados Unidos primero”. Las organizaciones de asistencia y los entes de control de derechos humanos señalan que la congelación amenazará innumerables vidas en todo el planeta.
Estados Unidos se destaca como el principal proveedor global de ayuda humanitaria y es un referente mundial en la prevención y tratamiento del VIH gracias al programa conocido como el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA, o PEPFAR. Durante el año fiscal 2023, Estados Unidos invirtió cerca de 70.000 millones de dólares en asistencia para el desarrollo, principalmente a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, conocida como Usaid.
Durante esa crisis, las ONG en Venezuela permanecen en un perfil bajo y observando el efecto que ha producido el cierre de programas de cooperación de Estados Unidos, mientras la administración de Nicolás Maduro sostiene que todas ellas recibieron fondos de Estados Unidos para actividades terroristas.
La paralización de fondos y la reducción de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), que en 2024 destinó 2.300 millones de dólares a América Latina, empieza a impactar en la región con el cierre de múltiples programas de asistencia humanitaria y similares, provocando la protesta de organizaciones no gubernamentales en varios países.
De acuerdo con la ONU, Estados Unidos es, con gran diferencia, el mayor proveedor de asistencia externa, habiendo destinado alrededor de 72.000 millones de dólares en 2023, lo que equivale al 40% de la ayuda humanitaria a nivel mundial.
Según la nueva política del Gobierno de Estados Unidos, cada dólar gastado debe «convertir a Estados Unidos en una nación más segura, más fuerte y más próspera».
Con Informacion de ALERTAS 24
