Londres, 4 mayo (batalladeideas.com).- El escándalo relacionado con el homicidio por apuñalamiento de un joven de 18 años, que murió esposado por la policía mientras solicitaba ayuda porque no podía respirar, ha generado una ola de indignación en el Reino Unido, alimentada, además, por un matiz racial que han aprovechado personajes de la derecha y la ultraderecha.
El supuesto error de la policía, que inicialmente ignoró las peticiones del joven moribundo, Henry Nowak, mientras su atacante mentía al declararse víctima de un ataque racista, junto con la divulgación de la impactante grabación de la cámara de los agentes que llegaron al sitio, ha generado tensiones y un profundo examen sobre el manejo del caso por parte de la policía.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha señalado que las imágenes generan «graves cuestionamientos sobre la actuación de la policía», especialmente en lo que respecta a cómo las acusaciones de racismo del agresor «afectaron la toma de decisiones».

Una protesta este martes en Southampton, cerca del lugar donde falleció Nowak, en la que estuvieron presentes líderes de la extrema derecha británica como Tommy Robinson, se convirtió en un violento choque con la policía, a la que lanzaron diversos proyectiles, resultando en 11 agentes heridos y al menos dos arrestos.
Nigel Farage, el dirigente de Reform UK, el partido que busca realizar deportaciones masivas, había avivado los ánimos al expresar en una transmisión en vivo que la reacción debería ser de «pura y fría ira» y afirmando que la ciudadana ya estaba «cansada de los sesgos contra los blancos» y que «las vidas de los blancos cuentan tanto como las de los negros».
BBC/BDI
