La «señal Wow!» ha sido un gran misterio para la astrofísica desde hace más de cuarenta años.
En 1977, cuando el telescopio The Big Ear (La Gran Oreja) de la Universidad Estatal de Ohio lo registró, se consideró la señal electromagnética o de radio más intensa que se haya registrado alguna vez.
«Nunca antes había observado una señal tan intensa», declaró a la cadena estadounidense NPR el radioastrónomo Jerry Ehman, quien la identificó entre los datos que el telescopio registró y luego le asignó un nombre.
«Wow!» (¡guau!, en español), fue lo que el científico redactó al observar que la onda, que se prolongó por 72 segundos, alcanzó un máximo de intensidad 30 veces superior a los sonidos que normalmente el universo emite.
Con Informacion de MSN
