Google ha eliminado la mención de no desarrollar armas con IA, pero es tan solo la última de las Big Tech en acabar cediendo a una tendencia generalizada «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros».
La célebre frase de Groucho Marx parece ser ahora el mantra de las compañías de IA, que hasta no hace mucho se mostraban contrarias a la aplicación de la IA con fines militares y bélicos. Eso ha cambiado por una sencilla razón: el dinero.
Google. Como explicábamos hace tan solo unas horas, Google ya no se muestra contraria al uso de IA con fines bélicos. Lo demuestra el hecho de que ha eliminado de sus «principios para la IA» el párrafo que precisamente indicaba que no aplicarían dicha tecnología » a tecnologías que causen o puedan causar daño».
Eran otros tiempos. En abril de 2018 se desató la polémica cuando se descubrió que Google estaba colaborando con el Pentágono en EEUU para el desarrollo de un programa de Defensa llamado Project Maven. Más de 3.000 empleados de Google protestaron abiertamente con una carta abierta, lo que acabó provocando una reacción llamativa por parte de la firma: se echaron atrás y cancelaron el proyecto.
Con Informacion de XATAKA
