Años antes de que el sumo pontífice tomara el control de la Iglesia, ya había quienes pensaban que estaba predestinado al papado. Su hermano evoca el instante con admiración.
“No deseaba ser Papa”
Distanciado de querer ser elegido, Robert afrontó el proceso con modestia, según su hermano. “¿Era esto lo que querías?” De ninguna manera. La carga de la responsabilidad es grande. “Es un gran privilegio, pero observa todo lo que tiene que cargar”, afirmó.
Comentó que, cuando conversaron días antes del cónclave mientras jugaban en línea al Wordle, Robert mencionó el nombre “León”, a lo que John respondió en tono de broma: “No seas León, sería el XIII y eso traería mala suerte”. Al final, seleccionó a León XIV.
El perfil familiar del primer Papa de Estados Unidos
Detrás del pontífice que actualmente lidera la Iglesia Católica bajo el nombre de León XIV se encuentra el más joven de tres hermanos criados en un barrio de clase media en Dolton, Illinois, en los suburbios de Chicago. Su relato, caracterizado por una temprana vocación y un estilo de vida distante del bullicio público, fue compartido con una combinación de orgullo, sorpresa y prudencia por su hermano John Prevost, quien proporcionó detalles íntimos después de la elección histórica.
Fue en ese ambiente distendido donde Robert sugirió la opción de “León” como nombre papal, una broma que su hermano recibió con gracia antes de afirmar que sería el decimocuarto en adoptarlo.
Aunque John expresó estar “inmensamente orgulloso” de su hermano, también destacó la pesada carga de responsabilidad que conlleva ser el primer Papa estadounidense: “Es aterrador”, afirmó. Para él, la elección no fue solicitada por Robert: “No pienso que anhelara ese reconocimiento. «La carga de la responsabilidad es grande, reposa sobre ti».
Ese balance entre lo excepcional y lo privado, entre el emblema religioso y la historia personal, es parte de la narrativa familiar que ahora rodea el comienzo del pontificado.
Con Informacion de INFOBAE.
