Washington, 22 junio, (batalladeideas.com).- El ataque aéreo de Estados Unidos a tres instalaciones nucleares en Irán realizado el sábado ha elevado la confrontación entre Irán e Israel a una nueva etapa.
Las fuerzas armadas de EE. UU. bombardearon las instalaciones nucleares iraníes de Natanz, Isfahán y Fordo, siendo esta última la más relevante en el programa nuclear de Irán.
De acuerdo con el presidente Donald Trump, la ofensiva fue un «logro militar impresionante», una estrategia que se realizó en apoyo a Israel con el propósito compartido de ambos aliados de impedir que Teherán desarrolle un arma nuclear.
No obstante, Irán ha restado importancia a las consecuencias y ha asegurado que responderá.
Los ataques de EE.UU. del sábado sucedieron tras una intensificación militar de varios días:
El 13 de junio, Israel llevó a cabo un asalto repentino contra múltiples instalaciones nucleares y militares de Irán.
De acuerdo con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la meta era neutralizar el programa nuclear de Irán, que supuestamente estaba próximo a generar una bomba nuclear.
Irán, que sostiene que sus intenciones nucleares son tranquilas, disparó casi de inmediato ciento de cohetes y drones hacia Israel en respuesta.
Desde entonces, las dos naciones han continuado intercambiando ataques en un conflicto llevado a cabo en el espacio aéreo de ambos países que ya se extiende por más de una semana.
Trump afirmó que concedería un par de semanas para que Irán se acomodara a las conversaciones.
Sin embargo, el sábado se llevó a cabo la Operación «Martillo de Medianoche» y se advirtió a Irán que una reacción desencadenaría ataques más mortales.
Los líderes de Irán han afirmado que se reservan el derecho a responder de diversas maneras a Estados Unidos.
BBC NEWS MUNDO/BDI
