Bogotá, 12 feb (batalladeideas.com).– Con las manos teñidas de rojo, niños, niñas y adolescentes se reunieron en la Plaza de Bolívar en Bogotá para oponerse al reclutamiento forzado infantil, un problema que continúa impactando duramente al país y que solo en el último año ha resultado en más de 400 menores reclutados por grupos armados.
“Es preferible jugar que participar en la guerra.” «Visualicé a mis amigos jugando y todos con un corazón dibujado en la mano», anotó Lorena, una niña de 10 años, al lado de una ilustración de un sol feliz, un arcoíris multicolor y niños volando cometas alrededor.
En el Día Internacional de las Manos Rojas, que se celebra cada 12 de febrero, varias organizaciones sociales y entidades presentaron informes sobre la situación en el país.
De acuerdo con información reciente de la Defensoría del Pueblo, en el último año, al menos 409 niñas, niños y adolescentes sufrieron reclutamiento forzado. El 61% pertenece a niños y adolescentes, mientras que el 39% a niñas y adolescentes.
«Observamos que los departamentos con un índice más alto son Cauca, Valle del Cauca y Putumayo.» Se está comentando que en el suroccidente del país la situación es mucho más aguda, sin negar que en otras zonas también ocurren muchas problemáticas, especialmente donde el conflicto armado ha empeorado, indicó Daniela Guerra, líder nacional de protección de World Vision, una entidad humanitaria.
En la actualidad, en el país existen al menos nueve puntos de violencia que corren el riesgo de igualar o superar la crisis humanitaria que afecta a Catatumbo desde hace casi cuatro semanas, debido a los enfrentamientos entre la guerrilla del ELN y las discidencias de las FARC.

Contratación, empleo y aprovechamiento de niñas, niños y adolescentes. Aunque la invitación es en general a no involucrar a los menores en la guerra, existen diversas formas en que los niños pueden verse conectados a esa situación.
«El tema del reclutamiento ha sido muy evidente, pero el uso y la gestión siguen siendo una cuestión crucial, y el 12 de febrero es un llamado colectivo para alzar la voz.» «No deseamos que las niñas y niños permanezcan en el contexto del conflicto armado; es necesario que cesemos de convertir en un entorno donde ellas y ellos se hallen en esta situación», señaló Guerra.
La Defensoría explicó que el reclutamiento se refiere a la acción de un grupo armado al desligar a los menores de su entorno familiar y comunitario para que participen, de manera directa o indirecta, en actividades militares o bélicas.
En esas circunstancias, el grupo armado instruye a los niños y niñas en el manejo de armas e incluso puede forzarlos a participar en enfrentamientos. En contrapartida, el empleo de menores en el conflicto se contextualiza cuando un grupo armado involucra al niño o niña en actividades eventuales o continuas, aunque no sean estrictamente militares y sin que sean alejados de sus familias.
Entre esas actividades podría incluirse el envío de comunicaciones, la supervisión de rutas, el traslado de provisiones y otros materiales.
Mientras tanto, la utilización de niños y niñas en conflictos bélicos está relacionada con que una organización delictiva promueva la participación de los menores en actividades ilícitas como el narcotráfico. “A pesar de no ser parte formal de la estructura del crimen, están siendo utilizados y utilizadas en actividades ilícitas que amenazan su vida”, indicó la Defensoría.
Con Informacion de EL ESPECTADOR
