Carolina del Norte, 28 julio, (batalladeideas.com).- La NASA aumentó el seguimiento de la Anomalía del Atlántico Sur (SAA), una amplia área donde el campo magnético terrestre se reduce hasta en un 30% en comparación con las zonas colindantes. Situada entre Sudamérica y África, esta «depresión» cósmica expone a satélites y a la Estación Espacial Internacional a radiación solar potente, obligando a desactivar dispositivos sensibles durante su tránsito.
Los investigadores asociaron el fenómeno a dos causas primordiales: turbulencias en el núcleo externo de hierro fundido de la Tierra y la influencia de la Provincia Africana de Baja Velocidad de Cizalla, una estructura rocosa situada a dos mil 900 km de profundidad que altera la creación del campo magnético. «Es como si un enorme imán tuviera un área sin magnetismo», explicó el geofísico Terry Sabaka.
Las cifras más recientes han mostrado comportamientos preocupantes: la anomalía avanza 20 km al año hacia el noroeste y presenta signos de fraccionarse en dos núcleos separados. Investigaciones con CubeSats verificaron que este proceso se inició hace por lo menos diez años. Aunque no pone en peligro la vida en la Tierra, un estudio de 2024 reveló que modifica las auroras boreales en latitudes inusuales.
Pruebas geológicas indican que la SAA ha estado presente durante 11 millones de años, lo que elimina la posibilidad de que sea un precursor de una inversión magnética global. La NASA tiene en vigilancia sus satélites SWARM y observatorios solares para anticipar su desarrollo, crucial para resguardar la infraestructura espacial valorada en billones de dólares.
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