Para la mayoría de las personas, el móvil resulta casi indispensable para entrar al cuarto de baño. Esto prolonga nuestro tiempo en el baño, pero también puede causar ciertas dificultades de salud.
Investigaciones han demostrado que el uso excesivo del móvil en el baño incrementa la probabilidad de padecer el llamado ‘cuello de texto’: dolor persistente e inflamación provocados por la inclinación de la cabeza hacia adelante en un ángulo inapropiado durante un periodo prolongado.
Los científicos hallaron que los participantes que observaban sus móviles durante diez minutos en el baño tenían un mayor riesgo de doblar el cuello en un ángulo perjudicial que aquellos que los dejaban en otro sitio.
En posición vertical, el peso de la cabeza humana es de 5 kilogramos.
Es la presión que se ejerce en la zona superior de la columna vertebral, sin embargo, en un ángulo de 30 grados, la intensidad se incrementa a 18 kg.
Y si se eleva a 45 grados (el ángulo en el que muchos usuarios de smartphones sitúan su cabeza), el peso se incrementa a 22 kg, lo que equivale a un niño de siete años colgado del cuello.
Se les implantaron sensores de movimiento en la cabeza, el cuello y la columna vertebral a todos los reclutas, instruyéndolos a sentarse en el baño de forma habitual durante diez minutos antes de reanudar la actividad física, esta vez utilizando sus smartphones.
Los hallazgos, divulgados en la revista Acta of Bioengineering and Biomechanics, revelaron que muchos individuos inclinaban el cuello hacia adelante en un ángulo de 48 grados, en contraste con únicamente 28 grados cuando no contaban con teléfono.
Los descubrimientos incrementan los peligros para la salud que implica el traslado hasta el baño. Los científicos afirman: «El fenómeno del ‘cuello de texto’ aporta de manera significativa al surgimiento de desórdenes musculoesqueléticos».
“Esta posición sentada supone una mayor carga mecánica sobre la columna vertebral, lo que provoca fatiga muscular, malestar y dolor crónico”, continúen.
Con la información de Primicias.
