El ensayo clínico inicial de este tratamiento se basó en la simulación de este tratamiento en monos.
Según una investigación publicada este miércoles en la revista Nature, los parches musculares hechos con células madre pueden contribuir a curar lesiones cardíacas como fallos cardíacos sin causar efectos secundarios.
La eficacia de estos tratamientos, conocidos como EHM, se comprobó en primates y en una mujer alemana de 46 años con graves insuficiencias cardíacas durante ensayos clínicos que se seguirán realizando en pacientes reales para “seguir probando la seguridad y eficacia de este planteamiento”, según indica la investigación, basada en una investigación encabezada por el científico alemán Wolfram-Hubertus Zimmermann.
“Los últimos hallazgos destacan el potencial de los parches de tejido derivados de células madre para tratar la insuficiencia cardíaca”, una patología que, según esto, “sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo, mientras que las opciones de tratamiento para revertir su evolución son limitadas”.
El parche está elaborado con ingeniería tisular, la dedicada a reparar o generar tejidos biológicos, y es un músculo cardíaco cultivado en un laboratorio a partir de células cardíacas derivadas de células madre pluripotentes inducidas e incrustadas en un hidrogel de colágeno.
La simulación de este tratamiento en monos fue el punto de partida para su aplicación en ensayos clínicos, y lo sitúa como la única tecnología que permite “una administración segura y eficaz con retención a largo plazo de cardiomiocitos (células de la musculatura cardíaca)”.
Los investigadores lograron demostrar que los parches cardíacos implantados, compuestos por hasta 200 millones de células, mejoraban la función cardíaca mediante la formación de un nuevo músculo cardíaco.
Bombeo del corazón
Estas células nuevas del corazón se mantienen bajo una simultánea inmunosupresión (debilitamiento del sistema inmunológico) y fortalecen la función de bombeo del corazón.
Después de los resultados positivos de este estudio en Alemania, ahora se ha concedido la autorización para el primer ensayo clínico a escala global en humanos.
Científicos del Centro Médico de la Universidad de Göttingen (en el centro de Alemania) y del Centro Médico Universitario Schleswig-Hostein, situado en Lübeck (en el norte de Alemania), han colaborado en la investigación.
Con la informacion de Primicias.
