Batalladeideas.com, 21 diciembre.- A pesar de que la incomodidad se siente de manera interna, su causa se encuentra en tejidos y trayectos nerviosos externos al órgano principal. Expertos aclaran de qué forma el organismo percibe la señal y por qué ciertos síntomas pueden volverse intensos o frecuentes.
El dolor de cabeza impacta a millones de individuos a diario y provoca visitas médicas en todo el planeta. A menudo se presenta de manera repentina y se expresa en distintas circunstancias: tras realizar esfuerzos, debido a alteraciones hormonales o al estar expuesto a elementos ambientales. Se presenta tanto en niños como en adultos y puede diferir en intensidad, duración y ubicación, y el episodio puede extenderse desde algunos minutos hasta varios días.

Desde una perspectiva biológica, el dolor tiene una función crucial como mecanismo de aviso que indica la existencia de daños o peligros para el organismo. A pesar de la habitual manifestación de este síntoma, el propio cerebro no puede experimentar el dolor, lo que representa una paradoja en el funcionamiento del sistema nervioso.
Según Anne MacGregor, experta en migrañas de Londres, esta característica se puede entender a través de la anatomía. El cerebro interpreta el dolor, pero solo puede lograrlo porque recibe avisos de otras áreas.
Los nociceptores, que son las terminaciones nerviosas responsables de detectar el dolor, están presentes en la piel, los músculos, los vasos sanguíneos y las meninges, pero no en el tejido cerebral en sí.
INFOBAE/BDI
