Sarah Hartsfield fue declarada culpable del asesinato de Joseph Hartsfield y fue sentenciada a cadena perpetua. El proceso judicial despertó un amplio interés público debido al contexto de violencia doméstica.
Sarah Hartsfield, mujer de 50 años originaria de Texas, recibió una sentencia de cadena perpetua después de ser hallada culpable del homicidio de su esposo Joseph Hartsfield mediante insulina en enero de 2023. El fallo, emitido en el condado de Chambers al este de Houston, se dio tras un juicio de siete días y solo una hora de deliberación, según NBC News. El caso suscitó un gran interés social, debido tanto a la seriedad del delito como a los antecedentes violentos en la historia de la imputada.
La fiscal Mallory Vargas afirmó en el juicio que Hartsfield actuó creyendo que no sería castigada, indicando: “Es lo que ha hecho siempre”. Vargas señaló un comportamiento repetitivo, indicando que la muerte de Joseph no fue un incidente aislado.
En contraposición, el abogado Case Darwin argumentó que la fiscalía no ofreció evidencia directa que relacionara a su clienta con la gestión de la insulina letal y calificó la acusación como “insinuaciones carentes de fundamento”. Darwin señaló que la víctima, que sufría de diabetes y consumía fármacos que incrementaban su sensibilidad a la insulina, podría haber ocasionado su propia muerte, ya fuera de forma accidental o deliberada. «Nos encanta la magia; es asombrosa.» “Sin embargo, la magia no es auténtica”, declaró ante el jurado, de acuerdo con NBC News.
A pesar de que la acusada afirmó haber estado dormida y medicada tras una operación, los registros indicaron actividad continua en su dispositivo, con llamadas y mensajes, de los cuales algunos fueron eliminados. Entre ellos, resaltó un video mandado a la hija de Hartsfield donde se apreciaba a Joseph “jadeando”, capturado una hora y media antes de la alerta de emergencia.
Con Informacion de INFOBAE.
