Uno de los sectores del Comcar es controlado por las ratas, los alaridos y los combates mortales entre los internos; un ex ministro del Interior sugirió colocar “una bomba” en ese lugar para destruirlo.
El hombre, de 28 años, ingresaba a la prisión por primera vez. Su sentencia era de cuatro meses y, al igual que a muchos otros, fue enviado al módulo 11 del Comcar, una de las prisiones más riesgosas de Uruguay. En ese sitio, este detenido fue mantenido cautivo durante 40 días por otros cinco internos que estaban en la misma celda que él.
Lo detuvieron, lo agredieron, lo hirieron, le golpearon con tablones con clavos en la punta. Sufrió abuso sexual. El prisionero se encontró desnutrido, con anemia y una infección. El periodista Gabriel Pereyra compartió en la red social X las “fotos del horror”, que ilustran de manera impactante la condición del prisionero tras ese incidente.
Los años transcurrieron y el módulo 11 de Comcar continúa siendo uno de los aspectos más problemáticos del sistema penitenciario uruguayo. La existencia allí es entre roedores y clamores, y los reclusos son capaces de inmolarse para resolver sus disputas.
La más reciente tragedia tuvo lugar en junio, cuando estalló un enfrentamiento entre reclusos de dos celdas adyacentes. El conflicto había sido originado desde hace varios días e incluso provocó riñas en el patio. Durante la riña, los reclusos consiguieron abrir los candados de la celda y escaparon de allí con lesiones carcelarias. Al observar la situación, los encargados de la prisión se dirigieron al sitio, pero no lograron entrar: los reclusos pusieron colchones para bloquear la munición no letal.
Con Informacion de INFOBAE.
