La entidad reclutaba a mujeres jóvenes en Venezuela y las llevaba a las Islas Canarias para abusarlas sexualmente después de adquirir una deuda cercana a 6 mil euros.
Después de una intensa labor investigativa, la Policía española arrestó a once individuos y liberó a una decena de mujeres de Latinoamérica, incluyendo a venezolanas, en dos operaciones de policía. En estas operaciones, se desmantelaron otras numerosas redes de tráfico de personas con el objetivo de explotación sexual y laboral.
En las islas españolas de Canarias se detuvo a nueve personas y se liberó a seis víctimas de trata, mientras que en otro operativo en Murcia (sureste de España) se detuvo a dos personas y se liberaron varias mujeres.
Seis de los detenidos en Canarias están en prisión preventiva, indica un comunicado que explica que la organización desarticulada se dedicaba a la explotación sexual, prostitución coactiva, tráfico de drogas y otros delitos conexos.
La investigación comenzó a finales de febrero de 2024, cuando recibió información acerca de la posible trata de una joven de nacionalidad venezolana en un piso de Santa Cruz de Tenerife (Canarias).
Los investigadores hallaron una organización que reclutaba a mujeres jóvenes en Venezuela y las llevaba a Canarias para explotarlas sexualmente después de adquirir una deuda cercana a 6.000 euros, y verificaron que, al menos, otras cuatro mujeres se encontraban en las mismas condiciones en otros hogares de las islas.
Los agentes realizaron una operación en cuatro etapas hasta diciembre de 2024, hallando un total de seis pisos donde se practicaba la prostitución y dos hogares donde residían los investigados más relevantes.
En otra operación policial en Murcia, un hombre español y una mujer venezolana, de 44 y 47 años, respectivamente, fueron detenidos acusados de captar a mujeres en especial situación de vulnerabilidad y obligarlas a ejercer la prostitución.
Según informó la policía, la investigación comenzó en septiembre del 2021 tras la denuncia de dos mujeres en la que detallaban que una pareja se dedicaba a la trata de mujeres de origen latino con fines de explotación sexual y laboral aprovechándose de la situación precaria de las víctimas en sus países de origen.
Las obligaban a prostituirse las 24 horas del día y consumir sustancias estupefacientes, principalmente cocaína, para tenerlas bajo control, que ellas también debían suministrar a los puteros.
La captación de dichas mujeres se realizaba desde España, donde les ofrecían trabajo de camareras en un supuesto restaurante que la pareja regentaba.
Tras aceptar el trabajo, las víctimas llegaban a España y se percataban del engaño que habían sufrido. Los dos arrestados les informaban que habían contraído una deuda con la organización de hasta 3.000 euros que debían saldar y las forzaban a prostituirse en un apartamento de su propiedad. Las víctimas no reportaron previamente los sucesos por temor a recibir represalias.
Si las víctimas no deseaban tomar responsabilidad por la presunta deuda que habían adquirido, las amenazaban con reportar su condición irregular en España.
Con la información de NoticiaAlDia.
