Cúcuta-Colombia, 15 feb (batalladeideas.com).- Jorge Acevedo envió un mensaje al presidente colombiano, Gustavo Petro, en el que le solicitó asignar recursos para gestionar la llegada de cientos de migrantes, si se concretara la propuesta del mandatario panameño, José Raúl Mulino.
El alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, manifestó su inquietud por la eventualidad de que el gobierno panameño envíe a la ciudad fronteriza con Venezuela a migrantes venezolanos que se desplacen en un «flujo inverso» desde el norte hacia el sur del continente debido a la imposibilidad de ingresar a Estados Unidos.
Acevedo envió, según reportó La Nación, un mensaje al presidente colombiano, Gustavo Petro, donde le demandó asignar los recursos necesarios para atender la llegada de cientos de migrantes, si se materializa la propuesta del presidente panameño, José Raúl Mulino.
«La ciudad de Cúcuta ya sobrepasó sus límites.» Por esa razón, le enviamos nuestro mensaje al gobierno nacional. «Si ustedes autorizan que esta operación se realice, por favor, asignen los recursos necesarios para manejar esta crisis migratoria que podría agravar aún más la situación en la ciudad de Cúcuta», manifestó.
El jueves, el presidente Mulino afirmó que no es viable el envío de migrantes desde Panamá a Venezuela.
«No mantenemos ningún tipo de comunicación con el gobierno de Venezuela.» No obstante, habiéndose producido una repatriación desde los Estados Unidos (…) estamos explorando opciones para que ahora con ese flujo inverso podamos transportarlos de Panamá a Cúcuta, que es territorio colombiano, y organizar desde allí el tránsito, como se debe y se pueda, hacia Venezuela», indicó Mulino en su rueda de prensa semanal.
Esta semana, las autoridades de Panamá informaron que estaban evaluando las posibles opciones para llevar a los migrantes venezolanos a su país o mediante un intermediario, dado que no hay relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Panamá y Venezuela continúan con sus relaciones diplomáticas interrumpidas, al igual que su espacio aéreo, luego de que el país centroamericano aceptara al líder opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo, considerando las elecciones en Venezuela como fraudulentas.
Los venezolanos se han convertido en el grupo principal entre los migrantes que atraviesan la selva del Darién, que se encuentra en la frontera entre Panamá y Colombia, con el objetivo de llegar a Norteamérica en busca de mejores oportunidades de vida.
Aunque la gestión de Mulino aplicó estrictas políticas migratorias para reducir el flujo a niveles mínimos por esa selva, incluyendo repatriaciones pagadas por Estados Unidos, los venezolanos no se veían impactados debido a la falta de relaciones bilaterales con Venezuela.
«En este momento enfrentamos el inconveniente del flujo inverso»
Sin embargo, debido a las políticas migratorias implementadas por el gobierno de Donald Trump, que facilitan las redadas y incrementan las deportaciones, el movimiento migratorio ahora ocurre de norte a sur.
«No obstante, actualmente enfrentamos el problema del flujo inverso, el flujo opuesto, aquellos que están regresando desde el norte», indicó Mulino el jueves.
En respuesta a esto, Panamá y Costa Rica acordaron el martes un conjunto de medidas para manejar este nuevo flujo migratorio inverso, que consiste en trasladar a esos migrantes a refugios ubicados en las fronteras comunes y en el Darién, colindante con Colombia, para luego repatriarlos «por vía aérea o marítima a sus países de origen», según el ministro de Seguridad panameño, Frank Ábrego.
Con Informacion de EL NACIONAL
