El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, aterriza este jueves en Pekín, la capital de China, después de una estancia en Vietnam. El recorrido ocurre en medio de las serias tensiones geopolíticas por la guerra comercial de Donald Trump, que ha llevado a las naciones europeas a explorar mercados alternativos para sus bienes.
En su estancia en Ho Chi Minh, Vietnam, Sánchez destacó la pausa en los aranceles como «una oportunidad para negociar y alcanzar acuerdos entre naciones», tras la decisión de Trump de detener por 90 días los aranceles a todos los países, excepto China.
El miércoles, la Casa Blanca emitió una advertencia al Gobierno español por su vínculo con Pekín. En una entrevista con ‘Fox News’, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, afirmó que enfocarse en China en vez de en Estados Unidos sería una «apuesta fallida para los europeos» y que equivaldría a «cortarse el cuello».
«Lo que sucederá, y comenzamos a visualizarlo la semana pasada, es que, al incrementar el muro arancelario, el modelo económico chino, fundamentado en una economía gravemente desequilibrada, se apoya en la exportación de productos de bajo costo, muchos de ellos subvencionados, hacia el resto del planeta.» ¿Y adivinen a dónde irán a parar esos productos? «En las orillas de Europa», destacó Bessent.
Con Informacion de AGENCIA EFE.
