Washington, 6 octubre, (batalladeideas.com).- El presidente Donald Trump está evaluando permitir la entrada de significativamente menos refugiados a Estados Unidos este año —posiblemente solo 7.500, principalmente sudafricanos blancos, indican funcionarios—, lo que marcaría un nuevo mínimo mientras la administración realiza una campaña de deportaciones masivas de inmigrantes.
Las cifras recientes no han sido completadas por la administración Trump ni enviadas formalmente en una notificación al Congreso como se exige, a pesar de que el plazo venció la semana pasada, según dos fuentes acostumbradas a la situación que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas para comentarlo con los medios.
La reducción en la cantidad de refugiados representaría un cambio radical respecto a los números más altos que se han permitido tradicionalmente; el año pasado, la administración Biden fijó un objetivo de 125.000 admisiones de refugiados. Y los defensores señalan que en realidad quitaría a quienes ya han sido valorados y están a la espera de aprobaciones.
Todo esto sucede mientras el Departamento de Seguridad Nacional lleva a cabo una ofensiva contra los inmigrantes en ciudades de EE. UU., incluyendo el último fin de semana en Chicago, y está reclutando oficiales a través de una campaña en redes sociales para «restablecer nuestra identidad nacional».
“Esto representaría un cambio significativo en la política de refugiados de Estados Unidos, no solo en cuanto a disminuir las admisiones, sino también al favorecer desproporcionadamente a un grupo en particular sobre el resto”, comentó Krish O’Mara Vignarajah, presidenta y directora ejecutiva de la organización de reasentamiento Global Refuge.
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