El mandatario de Estados Unidos agudiza su discurso antimigrante al solicitar la destitución de un magistrado federal que impidió de manera temporal las deportaciones de ciudadanos venezolanos, imputados sin evidencia de pertenecer al Tren de Aragua.
Donald Trump agravó sus ofensivas contra el sistema judicial de Estados Unidos al demandar la destitución del juez federal James Boasberg, que detuvo de manera temporal las deportaciones de ciudadanos venezolanos.
«Este Juez Lunático de Izquierda Radical, un alborotador y agitador que fue tristemente nombrado por Barack Hussein Obama, no fue elegido Presidente», publicó Trump en su plataforma Truth Social, añadiendo que el juez «¡¡¡debería ser DESTITUIDO!!!»
Inicialmente, el presidente republicano George W. Bush designó a Boasberg para el Tribunal Superior de Washington, antes de que Obama lo nombrara para el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos.
El conflicto emergió tras el bloqueo temporal de las deportaciones por parte de Boasberg para analizar las consecuencias de la aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros. El magistrado luego demandó que el gobierno federal justificara por qué autorizó que los vuelos de deportación prosiguieran el sábado por la noche, lo que violaba su orden judicial.
La administración Trump intentó alejarse de manera parcial de las opiniones. Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, sostuvo: «No he escuchado al presidente hablar de enjuiciar a los jueces», en un aparente esfuerzo por aliviar la posición del presidente.
Este martes, el Gobierno de Donald Trump se resistió a revelar al juez James Boasberg detalles acerca de dos de los vuelos que deportaron a más de 200 venezolanos a El Salvador el sábado pasado, a pesar de la orden judicial que requería su repatriación a territorio de Estados Unidos. La administración Trump sostuvo que no infringió la sentencia de Boasberg y juzgó como «inapropiado» proporcionar datos adicionales, de acuerdo con documentos entregados al tribunal.
Con la informacion de teleSURtv.net.
