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Un ave que se pensaba extinta hace casi dos siglos aparece en Galápagos

Redacción Batalladeideas
5 Min Read

Los científicos indican que este es el primer registro de la especie, tras 190 años y en tres lugares diferentes dentro de la región de transición de Floreana.

Un equipo de investigadores descubrió en la isla Floreana, perteneciente al archipiélago de las Galápagos en Ecuador, a una ave terrestre endémica, característica del lugar, que se pensaba extinta hace casi dos siglos, situada en el sur de la región insular, según informó el portal Página 12.

El «redescubrimiento» del pachay de Galápagos (laterallus spilonota) constituye «el primer registro oficial de la especie en la isla Floreana desde que Charles Darwin la documentó por primera vez en su visita de 1835», según resaltó la Fundación misma. Además, hay registros más actuales de la especie en otras islas del archipiélago, ubicado en el océano Pacífico, a aproximadamente mil kilómetros de las costas continentales de Ecuador.

Según la Fundación Charles Darwin, (FCD), este redescubrimiento constituye un progreso importante para el proyecto de Restauración de Floreana, que había reconocido al pachay de Galápagos como una de las 12 especies extintas localmente que merecían ser reincorporadas.

Este descubrimiento se produce tras la puesta en marcha a finales de 2023 de la campaña de dispersión de cebo para la eliminación de especies invasoras a gran magnitud, bajo la dirección del Parque Nacional Galápagos y la Fundación de Conservación Jocotoco, con el respaldo de Island Conservation y otros colaboradores. La mayoría de los roedores y gatos ferales de la isla fueron eliminados exitosamente por la campaña.

El pachay de Galápagos: una especie ave de rudo

El pachay de Galápagos es una ave de tamaño reducido que mide entre 35 y 45 gramos, con plumaje de color gris oscuro, dorso de color marrón, ojos de color rojo y pequeñas motas blancas en la parte posterior del cuerpo.

Los jóvenes predominan en grises y no poseen motas blancas. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se clasifica como «vulnerable», actualmente se halla en las islas Fernandina, Isabela, Pinta, Pinzón, Santa Cruz y Santiago.

Es una ave fugaz que generalmente se oculta en la vegetación abundante, como pastizales altos y matorrales densos. Emite una diversidad de sonidos, que incluyen chasquidos, chirridos y traqueteos extensos, y en el pasado residía en la parte superior y en áreas costeras de manglar.

En su último viaje anual de seguimiento de aves terrestres en la isla Floreana, los científicos de la Fundación Charles Darwin junto a los custodios del Parque Nacional Galápagos, registraron la presencia del ave en tres lugares diferentes dentro de la región de transición de Floreana, un pastizal revestido de árboles de guayaba, alejados de las áreas agrícolas.

Los descubrimientos confirmados comprenden seis registros acústicos, dos observaciones visuales y una imagen.

Una incansable búsqueda

Desde 2015 la Fundación Charles Darwin ha llevado a cabo una supervisión anual de todos estos lugares y «sorprendentemente, esta es la primera vez que la especie ha sido registrada, después de 190 años», destacó la institución.

Según Birgit Fessl, la principal investigadora del programa de conservación de aves terrestres en la FCD, existen dos posibles razones para el nuevo registro: o bien el pachay de Galápagos retomó la isla, o nunca realmente se extingió, pero quedó oculta debido a su escasa población.

«Esta última hipótesis es la más probable, ya que estas aves no son buenas voladoras y su presencia en múltiples sitios sugiere que siempre han estado allí, solo que en números muy reducidos», afirmó.

Según Arturo Izurieta, administrador del Parque Nacional Galápagos, el descubrimiento «demuestra que los ecosistemas pueden recuperarse si se les da la oportunidad”. La erradicación de especies invasoras ha permitido que una especie que creíamos extinta localmente vuelva a ser parte del entorno de Floreana», declaró.

Víctor Carrión, responsable de la restauración de islas del Programa Galápagos de Jocotoco, expresó que «es muy probable que el impacto que se ha provocado en las poblaciones de roedores y gatos ferales hayan proporcionado un ambiente más seguro para la supervivencia del pachay de Galápagos y, potencialmente, para el aumento de su población».

Los investigadores llevarán a cabo un muestreo genético para establecer si el descubrimiento es de un linaje reintroducido o si se trata de una población residual que se mantuvo sin ser identificada durante casi dos siglos.

Con la información de Ultimas Noticias.

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