Esta afección puede surgir en cualquier instante de la vida, tanto en hombres como en mujeres.
La osteoporosis, también conocida como el mal silencioso, se distingue por una significativa reducción de la masa ósea y la fragilidad en los huesos. Esta puede permanecer inadvertida durante muchos años, hasta que solo se manifiesta con una simple fractura.
Un elemento crucial en la aparición de esta enfermedad es la dieta, dado que si no se ingieren los nutrientes y vitaminas requeridos, los individuos suelen disminuir su peso significativamente y desnutrirse. Es importante destacar que no es la única razón.
Los factores de riesgo asociados a la osteoporosis
Esta dolencia puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, en las mujeres es más frecuente tras la menopausia. No obstante, los elementos de riesgo más frecuentes incluyen:
1. Años. Con el transcurso del tiempo, se incrementará la disminución de la masa ósea.
2. De tipo genético. Si tus progenitores o cualquier otro pariente padece esta enfermedad, también tienes la posibilidad de transmitirla.
3. Edad de maduración. Los estrógenos son una carencia en los genes sexuales de las mujeres.
4. Ausencia de magnesio. Debido a la falta de una dieta equilibrada durante los primeros años de vida, la adolescencia y la etapa adulta.
5. Insuficiencia de vitamina D. Al no consumirla y debido a la escasez de exposición al sol, en su mayoría, de las personas de edad avanzada.
¿De qué manera podemos evitarla?
Ejecutar actividades físicas para que los músculos impulsen los huesos, favorezcan el incremento de la densidad ósea y de esta manera prevenir el sedentarismo.
Se debe consumir adecuadamente calcio, minerales y vitamina D.
– Prevenir el consumo excesivo de cafeína, bebidas gaseosas, alcohol y tabaco.
– Alcanzar la prolongada adultez con la mayor densidad mineral posible para obtener ese hueso robusto.
Con la información de 2001 Live.
