Batalladeideas.com, 15 marzo.- Las vitaminas del complejo B contribuyen a la obtención de energía de los alimentos, a la producción de glóbulos rojos y al cuidado de la salud neuronal. Asimismo, contribuyen a la curación de lesiones y a conservar la piel en buen estado. Asimismo contribuyen a la elaboración de anticuerpos, hemoglobina y a regular los niveles de glucosa en la sangre.
Las vitaminas del grupo B cumplen diversas funciones en el cuerpo que las hacen esenciales, ya que son clave para mantener una buena salud. Esto no implica que sea necesario consumir grandes dosis, pero sí integrarlas en la alimentación de un modo balanceado, ya que también contribuye a enfrentar la ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales, protege la salud de las arterias y el corazón, y es muy beneficioso para lograr la regeneración muscular.
Es fundamental entender que alimentos como la avena, el arroz, el pan y otros cereales representan una fuente significativa de vitamina B, sobre todo si son integrales. Esos refinados tienen menor cantidad, aunque a menudo se les añade ácido fólico, niacina (B3), riboflavina (B2) o tiamina (B1) para evitar deficiencias.
Las carnes como la de res, pollo y cerdo son abundantes en vitaminas del grupo B. La carne de cerdo es particularmente alta en tiamina (B1), mientras que la vitamina B12 se halla principalmente en productos de origen animal como el hígado. De manera similar, ciertos pescados como la trucha, las sardinas y el salmón tienen elevados niveles de vitamina B. Son particularmente ventajosos por su mezcla con ácidos grasos omega-3.
La falta de vitamina B puede provocar varios problemas de salud, incluyendo anemia, trastornos cutáneos, neuropatía periférica, depresión, cansancio y dificultades cognitivas. Es fundamental conseguir suficiente vitamina B mediante la alimentación o, si es preciso, a través de complementos.
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