Con ‘Oldboy’, el cine de Corea del Sur entró por la puerta grande en las carteleras de todo el mundo
Sin duda, la obra maestra de Park Chan-wook ‘Old Boy’ no fue la primera película surcoreana en atraer la atención de audiencias fuera de Asia. Ese mismo año disfrutamos del increíble thriller rural ‘Memories of Murder’, del otro cineasta destacado del país, Bong Joon Ho. Y el propio Park Chan-wook había llevado un año antes a festivales internacionales la primera entrega de su trilogía de la venganza, ‘Sympathy for Mr. Vengeance’.
Sin embargo, ‘Old Boy’ estableció una conexión única con el público occidental al abordar un tema que ha sido retratado en innumerables películas de diversas origines, la venganza, aunque con toques de originalidad y audacia visual que a partir de ese momento esperaríamos consistentemente en el cine de Corea. ‘Old Boy’ se transformó casi en un filme emblemático de la nación, al menos para los públicos y festivales internacionales, dado que allí el cine comercial que consume la mayoría de la gente, al igual que en Europa o Estados Unidos, no tiene nada que ver con este experimento artístico pero impactante.
La complicada trama de ‘Old Boy’ comienza cuando un empresario surcoreano es raptado y mantenido durante años en una prisión donde solo hay una televisión. Desconocemos la razón de su presencia y gradualmente seremos testigos de su paulatino deslizamiento hacia la locura. Al salir, iniciará un cuidadoso proceso de venganza contra quienes han arruinado su existencia, violento y con numerosas revelaciones impactantes.
Con Informacion de XATAKA
