Madrid, 16 junio, (batalladeideas.com).- Jorge Luis Borges afirmaba que «somos nuestra memoria, ese museo ilusorio de formas cambiantes, esa colección de espejos destrozados».
Sin embargo, en ocasiones, como sucede con la demencia, esa memoria comienza a desvanecerse y en numerosos casos se pierde por completo.
Por ello, cuando se recibe el diagnóstico, normalmente transforma totalmente las dinámicas familiares.
Las familias pueden sentirse confundidas acerca de cómo interactuar con la persona afectada -a quien les resulta difícil reconocer- y sobre la mejor forma de asegurar su calidad de vida. Es un período complicado.
Patricia Gracia García es psiquiatra en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza (España) y ha trabajado durante años con familias que tienen seres queridos con demencia.
Optó por reunir su experiencia en un libro titulado «¿Qué le sucede a mi madre?», en el que comparte de manera clara y agradable datos útiles acerca de esta enfermedad.
Ella conversó con BBC Mundo.
¿Cuál sería el primer consejo que ofrecerías a un ser querido de alguien con demencia?
Es un diagnóstico que impacta como un balde de agua, porque piensas, bueno, es una enfermedad irreversible y no tiene tratamiento.
Sin embargo, les haría saber que existen tantos tipos de demencia como individuos que la padecen y que cada desarrollo es único.
No habrá una mejora en los síntomas, sin embargo, puede haber un auge en la calidad de vida, la cual depende de los cuidados, y si se abordan ciertos síntomas psiquiátricos, también puede aumentar la funcionalidad.
Además, les mencionaría que la información otorga poder y que lo más recomendable es comprender lo que está ocurriendo.
No debemos intentar resolver lo que no tiene solución, pero podemos encarar la situación de forma más saludable tanto para la persona con demencia como para nosotros.
BBC NEWS MUNDO
