Jerusalén, 18 feb (batalladeideas.com).- Cuando Hamás advirtió sobre la posibilidad de anular la liberación programada de tres rehenes israelíes la semana pasada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó con un ultimátum sorpresivo.
En comentarios desde la Oficina Oval, Trump pidió a Hamás que libere a todos los más de 70 rehenes que mantiene bajo su control antes del mediodía del sábado. De lo contrario, advirtió, “se desatará el caos”.
«Se darán cuenta de lo que intento expresar.» «Sábado a las 12», afirmó Trump. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, alineado con el presidente, sugirió que todo el pacto podría derrumbarse.
Hamás finalmente soltó a los tres cautivos como se había planeado. Netanyahu soltó a varios prisioneros palestinos a cambio, y el plazo de mediodía impuesto por Trump pasó sin que se liberaran más rehenes.
El impactante suceso representó un último destello de la diplomacia de Trump en el Medio Oriente: un entorno de grandiosas proclamaciones, incertidumbre caótica y resultados variados.
En ciertas ocasiones, este método ha producido grandes beneficios, especialmente los Acuerdos de Abraham de 2020 entre Israel y cuatro naciones árabes. Sin embargo, también ha amenazado con desestabilizar una zona inestable y ha tenido escaso éxito en solucionar el conflicto de décadas entre Israel y los palestinos.
A continuación, algunos aspectos destacados del primer mes de Trump en el puesto:
Una propuesta inesperada para Gaza.
Trump ha construido su carrera sobre un discurso duro, amenazas y ultimátums, junto con sorpresas que según sus partidarios pretenden sacudir el statu quo.
La propuesta más atrevida y polémica de Trump hasta el momento ha sido su solicitud de que los dos millones de residentes de Gaza sean reubicados del área, para que después Estados Unidos asuma “control” y dirija un proceso de reconstrucción que llevaría años.
Los palestinos, menciona, no tendrían la posibilidad de volver, lo que sería una calamidad para una población cuyo principal daño es el desplazamiento masivo que padecieron durante la fundación de Israel hace 76 años. Los palestinos han rechazado por completo la propuesta.
Trump no ha revelado cómo operaría este plan, hacia dónde se trasladarían los palestinos, quién los recibiría ni quién financiaría todo. Organizaciones de derechos humanos y especialistas en derecho internacional opinan que el proyecto constituiría un delito de guerra.
Con Informacion THE ASSOCIATED PRESS
