Donald Trump, presidente electo de los Estados Unidos, generó controversia al sugerir en una entrevista con la revista Time que podría existir una relación entre la vacunación infantil y el autismo.
Además, mencionó que planea debatir este tema con Robert F. Kennedy Jr., a quien designará como su próximo secretario de Salud. Kennedy es conocido por sus opiniones controvertidas sobre las vacunas y su postura abiertamente antivacunas.
Trump reiteró su escepticismo sobre las vacunas, una postura que ya había insinuado anteriormente en redes sociales y en debates públicos. Aunque no presentó evidencia científica, sugirió que existe un vínculo potencial que debería investigarse.
La elección de Kennedy Jr., un declarado opositor a la vacunación obligatoria, ha generado preocupación entre expertos en salud pública, quienes temen que esta decisión pueda debilitar los programas de vacunación y aumentar los riesgos de enfermedades prevenibles.
Las declaraciones de Trump y la posible influencia de Kennedy Jr. en políticas de salud podrían fomentar dudas entre la población sobre la seguridad de las vacunas, lo que preocupa a médicos y científicos que respaldan la vacunación como una medida esencial para prevenir enfermedades graves.
La comunidad médica y científica respondió rápidamente, destacando que no existe evidencia científica que respalde un vínculo entre las vacunas y el autismo.
Con Información de VOZ EN LIBERTAD IMAGEN DE VERACRUZ.
