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El día que intentaron matar al papa Juan Pablo II: disparos en la Plaza San Pedro, el misterio sobre el atentado.

Redacción Batalladeideas
2 Min Read

El 13 de mayo de 1981, cuatro disparos casi alteran la historia. El Papa logró sobrevivir al ataque, absolvió a su atacante y se refirió a un milagro.

Hace unos días, Robert Francis Prevost, un agustiniano estadounidense de 69 años, asumió el rol de nuevo líder de la Iglesia católica tras el fallecimiento del papa Francisco. El reciente pontífice adoptó el nombre León XIV, recordando una costumbre de fortaleza y renovación.

Sin embargo, en aquellos días de transformación y reflexión, la historia evocó un recuerdo indeleble: el momento en que un Papa estuvo cerca de perder la vida a causa de un terrorista y logró sobrevivir para otorgar el perdón.

El 13 de mayo de 1981, la Plaza de San Pedro se veía como en muchas ocasiones anteriores: llena de peregrinos, turistas, devotos y curiosos.

Era miércoles, jornada de audiencia general, y Juan Pablo II, que en ese momento contaba apenas con dos años de papado, transitaba en su papamóvil blanco, abierto. Salutava, bendecía, sonreía. Nada parecía anunciar el horror.

A las 17:17, se oyeron los tiros. El Papa cayó al suelo. Había sido impactado por cuatro proyectiles. El desorden se produjo al instante: alaridos, arrastres, desconcierto.

La Guardia Vaticana respondió rápidamente. El papamóvil se dirigió velozmente hacia la enfermería del Vaticano y desde ese lugar, en una ambulancia convencional —la Santa Sede no disponía en ese momento de un sistema de emergencias moderno—, fue llevado al Policlínico Gemelli.

Con Informacion de INFOBAE.

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