Banner

Estudio revela que la aspirina reduce metástasis del cáncer en ratones.

Redacción Batalladeideas
5 Min Read

Batalladeideas.com, 10 marzo.– Durante décadas se ha estudiado una posible actividad anticancerosa del conocido fármaco, obteniendo resultados diversos. Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha probado, en modelos de roedores, que el efecto anticoagulante de la aspirina activa un componente crucial de la respuesta inmune que destruye las células tumorales invasoras antes de que logren colonizar otros órganos. Los hallazgos se han publicado en la revista Nature.

Es tal vez el fármaco más antiguo que aún se sigue empleando. Su influencia en el mundo ha sido tan notable que, según se dice, el filósofo José Ortega y Gasset denominó a la época contemporánea como “la era de la aspirina”. Han pasado más de 125 años desde que se comercializó, pero sigue siendo uno de los medicamentos más consumidos a nivel global, con 120.000 millones de tabletas consumidas anualmente, en parte debido a sus ventajas cardiovasculares.

Se suman a esto las numerosas investigaciones recientes sobre su posible efectividad contra el cáncer. Una reciente investigación detalla uno de los mecanismos moleculares por los cuales la aspirina podría inhibir la metástasis del cáncer, una ruta que aún se está indagando pero que sugiere un nuevo posible uso para este fármaco tradicional.

De calmante a anticoagulante

El uso inicial de la aspirina para tratar el dolor, la fiebre y la inflamación se remonta a hace 3500 años, cuando en Egipto y Sumeria se empleaba la corteza de sauce con propósitos medicinales.

El principio activo que lo causa es el ácido salicílico, una hormona de las plantas, pero sus efectos adversos en el sistema gastrointestinal dieron lugar en el siglo XIX a la creación de un derivado más tolerable, el ácido acetilsalicílico. En 1899, la empresa Bayer empezó a venderlo con el nombre de aspirina, y durante muchos años este medicamento fue el líder de los analgésicos.

En la segunda mitad del siglo XX, la aspirina tuvo un resurgimiento al descubrirse su efecto anticoagulante que disminuye la creación de trombos sanguíneos y el riesgo de problemas cardíacos. Este fenómeno es consecuencia de la inhibición irreversible de enzimas conocidas como ciclooxigenasas (COX), que son responsables de la generación de un compuesto llamado tromboxano A2 (TXA2) que provoca la agregación de plaquetas en el proceso de coagulación sanguínea.

Este efecto anticoagulante presenta ahora una relación con un mecanismo de la aspirina en la lucha contra el cáncer, al menos en algunos casos. El hallazgo fue accidental: en la Universidad de Cambridge, el inmunooncólogo Rahul Roychoudhuri no investigaba los efectos de la aspirina en el cáncer, sino que se centraba en encontrar genes relacionados con la metástasis, el mecanismo de diseminación de las células cancerosas a otros órganos que causa el 90 % de las muertes.

Células inactivas

Una investigación anterior había identificado 15 genes en los ratones cuya eliminación disminuía la metástasis del tumor. Roychoudhuri y sus colegas han hallado que uno de estos genes, denominado ARHGEF1 y que se expresa principalmente en células hematológicas, tiene un efecto inmunosupresor sobre los linfocitos T, fundamentales en la respuesta inmunitaria que no solo combate las infecciones, sino también las células tumorales.

Cuando las células cancerígenas se diseminan desde el tumor inicial hacia otros órganos, es el instante en que el sistema inmunológico puede identificar y destruir esas células desobedientes. De acuerdo con Roychoudhuri, “la mayor parte de las inmunoterapias se crean para atender a pacientes con cáncer metastástico ya desarrollado, pero en la fase inicial del cáncer existe una oportunidad terapéutica única, en la que las células cancerosas son particularmente sensibles al ataque del sistema inmunitario”.

EL ARAGUEÑO

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *