Hace una semana, un Tesla Cybertruck estalló frente al Trump International Hotel. El suceso resultó en la muerte de su pasajero —Matthew Livelsberger, un exmilitar que aparentemente se habría quitado la vida antes de la explosión— y dejó a siete personas heridas.
Aunque inicialmente se consideró que este incidente pudiera estar vinculado con el atropello en Nueva Orleans donde fallecieron 14 personas, rápidamente fue desestimada.
De acuerdo con lo comunicado por la Agencia Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI), todo indica que fue un suicidio diseñado para acaparar la atención mediática.
Livelsberger se terminó con su vida de un disparo en la cabeza momentos antes de que estallara el vehículo.
En el lugar, los agentes hallaron una carta del soldado en la que afirmaba que su acción era «una advertencia para todos los compañeros, veteranos y estadounidenses» y criticaba a las élites del poder como un conjunto de «débil y negligente que solo anhela enriquecerse».
De acuerdo con el estudio, Livelsberger sufría de un trastorno de estrés postraumático —había tenido una extensa trayectoria de misiones internacionales, contando con dos despliegues en Afganistán y misiones en Ucrania, Tayikistán, Georgia y la República Democrática del Congo—.
Con Informacion de EL ECONOMISTA
