Batalladeideas.com, 05 abril.- James Hunt solía dedicar sus días a viajar a Londres, donde lideraba una exitosa compañía de marketing.
Sin embargo, a sus hijos Jude y Tommy les dieron el diagnóstico de autismo cuando eran niños, y él decidió dedicar su tiempo completo a cuidarlos a ellos y a sus padres.
James inició un blog sobre su vida hace nueve años y actualmente cuenta con más de un millón de seguidores en las redes sociales.
Aquí, en sus propias palabras, James comenta sobre las aspiraciones que tiene para el futuro de sus hijos adolescentes.
Cuando mi hijo mayor, Jude, era un pequeño, se movía a gatas despacio y no reaccionaba a su nombre. Solía observar a través de la ventana, era muy distante y parecía estar en otro mundo.
Su madre, Charlotte, mi exesposa, expresó sus inquietudes por primera vez cuando él tenía ocho meses, pero yo creí que se había atrasado un poco ya que nació prematuro.
Acudimos al médico en diversas ocasiones antes de que le diagnosticaran autismo en 2009, cuando contaba con 18 meses.
En ese instante, la información accesible era bastante técnica; gran parte de lo que leíamos venía del sitio web del servicio nacional de salud británico (NHS) y de publicaciones científicas. Sentía que no lograba procesarlas y había muchas preguntas sin respuesta.
Tres años más tarde, Tommy recibió el mismo diagnóstico a una edad parecida.
Tenía mucho más conocimiento sobre el autismo que cuando llegó Jude, pero los niños siempre han sido bastante distintos.
No disfruté tanto del primer año de vida de Tommy como podía haberlo hecho porque pasé gran parte del tiempo mirándolo y buscando indicios.
Logró algunos hitos mucho más pronto que Jude, pero no mantenía contacto visual, se irritaba con facilidad y prefería jugar solo.
Casi simultáneamente, cuando Jude contaba con cuatro años.
BBC NEWS MUNDO
