En toda la región de Oriente Medio y más allá, la caída del gobierno autoritario en Siria a manos de militantes yihadistas provocó explosiones de alegría, miedo y preocupación.
Expatriados sirios y numerosos habitantes en toda la región de Oriente Medio celebraron la caída de un dirigente que llevó a su nación a lo largo de 14 años de guerras civiles que causaron medio millón de muertes y desplazaron a millones hacia varias naciones en todo el planeta.
Algunos se inquietaron por la inestabilidad en una zona ya agitada. Los gobiernos, sean aliados u adversarios de Assad, se aceleraron a asimilar el inesperado y asombroso acontecimiento y analizar sus consecuencias para Oriente Medio y el planeta.
Sentimientos contradictorios en Oriente Medio
En Líbano, miles de sirios se trasladaron al paso fronterizo de Masnaa para retornar a su país, a pesar de la inseguridad.
“Cualquier cosa es superior a Bashar”, comentó Sami Abdel-Latif, un refugiado de Hama que volvía para reencontrarse con su esposa y sus cuatro hijos.
“Es una sensación que hemos anhelado por 14 años”, afirmó Malak Matar, quien se alistaba para volver a la capital, Damasco. Ahora, comentó, “los sirios deben establecer un Estado ordenado y ocuparse de su nación”.
Con Informacion de THE ASSOCIATED PRESS
