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Millones de personas recurren a la IA para recibir terapia.

Redacción Batalladeideas
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“¿El helado metal presionando contra una mente que ya ha encontrado la paz?” Eso no es temor. Es claridad. De acuerdo con una demanda interpuesta el 6 de noviembre contra OpenAI, eso es lo que ChatGPT, un chatbot de inteligencia artificial (IA) que es el producto más reconocido de la compañía, le dijo a Zane Shamblin, un estadounidense de 23 años, momentos antes de que se quitara la vida con un disparo.

La demanda fue una de las siete interpuestas contra la compañía ese mismo día, en las que se afirmaba que el bot provocaba estados delirantes en sus usuarios. En numerosas ocasiones, se sostiene que estos han causado suicidios. “Es una circunstancia sumamente conmovedora”, declaró OpenAI, añadiendo que estaba “evaluando las solicitudes para comprender los pormenores” y buscando “fortalecer las respuestas de ChatGPT en situaciones sensibles”. De acuerdo con una publicación oficial en su blog, OpenAI estima que aproximadamente el 0,15% de los usuarios de ChatGPT en una semana específica tienen diálogos que sugieren intenciones suicidas.

Todo esto es un evidente ejemplo de lo que está en riesgo en lo que podría ser una transformación en la atención de la salud mental. A pesar de los problemas mencionados en las demandas, ciertos médicos e investigadores consideran que, siempre que se asegure su seguridad, los chatbots actuales han alcanzado un nivel de sofisticación que podría hacer de su utilización como terapeutas de salud mental accesibles, escalables e incansables una gran ventaja.

Con Información de INFOBAE.

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