Bruselas, 17 junio, (batalladeideas.com).- Una nueva subvariante del coronavirus, llamada NB.1.8.1, está siendo monitorizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de que se confirmara su presencia en diversas partes del mundo, abarcando Asia, Europa y América del Norte.
El linaje, derivado de la cepa XDV.1.5.1, fue detectado por primera vez a finales de enero en suelo chino. Desde ese momento, su presencia ha sido registrada en por lo menos 73 naciones, aunque no ha mostrado un aumento considerable en la severidad de los síntomas clínicos relacionados con el virus.
De acuerdo con las autoridades sanitarias globales, esta subvariante presenta alteraciones genéticas que podrían facilitar su diseminación, pero la información actual no indica un incremento en la gravedad de la enfermedad ni en los índices de mortalidad.
El Centro Global de Análisis de Datos de la OMS informa que, hasta mediados de mayo, esta variante constituye algo más del 10 % de las infecciones estudiadas a nivel global, con cerca de 518 casos confirmados en laboratorio.
Respecto a su sintomatología, los expertos señalan que los síntomas continúan siendo leves en la mayoría de los enfermos. Los síntomas más comunes son fiebre, malestar general, cansancio y dolor de garganta.
Las autoridades enfatizan que los recursos existentes para reducir el impacto del virus, como la vacunación y la monitorización sanitaria, siguen siendo eficaces contra esta nueva variante.
Sin embargo, la OMS advierte sobre no confiarse. Subraya la relevancia de conservar hábitos higiénicos, como lavarse las manos con frecuencia, usar mascarillas en lugares cerrados o mal ventilados, y minimizar el contacto físico con individuos enfermos.
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